Los helados, una tentación chilena

Noño sonriente sosteniendo un helado
Chile lidera ranking de consumo de helados en Latinoamérica. Claves para comer esta delicia también en tiempo estival.

Chile es el país que más helado consume en Latinoamérica según un estudio realizado por la consultora Euromonitor International, con un consumo de ocho litros per capita al año, cifra que duplica a los países que le siguen en el ranking.

El estudio reveló que las ventas de helados envasados en Chile alcanzan los 698 millones de dólares, sin contar los productos vendidos en heladerías, y que la demanda anual por persona alcanza los 8 litros. El ranking lo completan Uruguay con 3,7 litros y Argentina con 2,7. Más atrás aparece Costa Rica con un consumo de 2,5 litros al año, Brasil 2,1 y Colombia con 1,9.

¿Costumbre saludable?

Sea verano o invierno a los chilenos nos encanta el helado! "Los helados pueden tener cabida en una dieta saludable", según indica Luis Bello Catalá, médico especialista en nutrición, dietética y dietoterapia y director de la clínica de nutrición que lleva su nombre. No obstante, el especialista matiza que, a la hora de consumir estos alimentos, hay que tener en cuenta el tipo de helado, su calidad, la cantidad que tomamos y con qué frecuencia lo hacemos.

Existen dos tipos de helados fundamentalmente: los de hielo y los elaborados a base de productos lácteos. Así, el doctor Bello explica que si una pieza de fruta tiene unas 100 calorías, un polo de hielo puede tener alrededor de 70.

"La fruta es más sana pero en lo que a calorías se refiere, un polo de hielo no es extremadamente peligroso”, aclara.

Por su parte, un helado de crema servido en un vasito de tamaño normal "puede tener unas 120 o 130 calorías", apunta. En este sentido, el especialista señala que no se debe confundir dulce y helado pues, "mientras un dulce tiene unas 600 calorías por cada 100 gramos, la misma cantidad de helado puede tener aproximadamente 160 calorías. Pero cuando al helado le ponemos galleta o, sobre todo, chocolate, estamos mezclando helado y dulce y entonces las calorías se disparan”, advierte.

De este modo, el experto indica que un helado de los que están recubiertos de chocolate podría contener unas 120 si no tuviera chocolate, mientras que con chocolate alcanza las 300.

“El helado de chocolate con almendras suele llevar grasa vegetal, sobre todo aceite de coco y palma, que suben el colesterol. Es un tipo de helado que engorda mucho, por lo que no sería adecuado su consumo de forma cotidiana”, detalla.

Entre el helado y el yogur

Otro tipo de helado que está últimamente de moda es el de yogur, más ligero que los helados tradicionales. “Están a mitad de camino entre el helado y el yogur”, apunta el doctor Bello.

Si un yogur descremado tiene unas 50 calorías y un helado unas 150, el helado de yogur se quedaría en 100. Pero también hay que tener en cuenta la cantidad que se consume.

“Un helado engorda más que un yogur helado, pero mientras que con el helado tenemos la tradición de tomar un vasito, el yogur helado suele consumirse en un recipiente más grande. Esto hace que un yogur helado pueda engordar más que un helado normal, que normalmente es más pequeño”, precisa.

La mejor hora para tomar un helado es a medio día o por la tarde. En cambio, subraya que hay que evitar consumir este tipo de alimentos por la noche ya que, en ese momento, los azúcares no llegan a quemarse debido a la falta de actividad física y se transforman en grasa.

Además, el especialista destaca que no se debe reemplazar el helado por la fruta, ya que ésta nos aporta vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.

Por su parte, un helado de hielo que está elaborado fundamentalmente con agua y colorante tiene “pocas calorías y los mínimos nutrientes”, aclara el médico.

A la vez, destaca que este tipo de helados no aporta grasas saturadas. Por otro lado, “el helado cremoso, que lleva leche, nos puede aportar hidratos de carbono y proteínas”, precisa.

Mejor artesanal

Otro aspecto importante a la hora de consumir un helado es su calidad. En ese sentido el especialista subraya que el helado industrial, de bajo precio, es mucho peor que el artesanal ya que, muchas veces, para fabricar el industrial se utiliza leche deshidratada y grasas saturadas.

Para asegurarse de que el helado lleva buenos ingredientes, una opción es prepararlo en casa. “Lo bueno de hacer el helado en casa es que se utilizan productos naturales, unos ingredientes que no se emplean en la fabricación industrial porque resultaría muy caro”, apunta el doctor Bello, quien destaca que no es lo mismo el aceite de oliva que un aceite vegetal como el de coco o palma, ni es igual utilizar en su preparación leche en polvo que leche normal.

Para el médico, el helado es un placer sano, “pero dependiendo siempre de qué tipo de helado, qué cantidad y con qué frecuencia se va a tomar”, puntualiza. Consumir helados tres o cuatro veces a la semana no supondría ningún problema.

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