Comida rápida: ¿hábito aceptado?

La mayoría de los chilenos sabemos que la comida rápida es nociva para nuestra salud. Sin embargo, más del 40% de la población consume este tipo de comida. Infórmese acerca de lo que come y las consecuencias que esto tiene para su salud

Luego de la ley que recientemente fue promulgada sobre la obligatoriedad de que la comida envasada señale sus contenidos de manera específica, la comida rápida aparece en el debate, pues queda fuera de la supervisión y campaña que implica la ley, llamada “ley super 8”. Lo que preocupa a gran parte del sector salud, quedando como una responsabilidad personal informarse cobre la comida chatarra, entendiendo ésta última como las papas fritas, hamburguesas, empanadas, nuggets, completos y otros.

Existe una desinformación sobre la comida chatarra, de qué está hecha, qué efectos tiene en nuestro organismo, cómo nos afecta. Ahora les presentamos algunos mitos sobre la comida rápida, ideas equivocadas que posiblemente podemos tener.

5 mitos de la comida chatarra

1. Las ensaladas que ofrecen estos locales son una alternativa saludable a las hamburguesas
¿Sabías que algunas ensaladas contienen más calorías que una pizza de tamaño mediano? Esto se da porque, además de verduras, en muchos casos contienen queso, carne, aceite de oliva y todo tipo de especias poco saludables. Si quieres cuidar tu dieta, chequea el nivel de grasas, carbohidratos y sal contenidos en la ensalada que quieres ordenar.

2. La comida rápida es adictiva
Este es un tema ampliamente debatido en el día de hoy y varios sugieren que las cadenas de comida rápida introducen a sus menús químicos adictivos para hacer que los clientes nunca se sientan satisfechos. Sin embargo, no existe evidencia científica de que esto sea cierto.

3. Si no comes comida rápida, no engordarás
Este mito es totalmente falso, existen muchos alimentos que consumidos de forma excesiva, te harán aumentar de peso. Además, existen otros factores de incidencia en la obesidad como el sedentarismo, derivado de la falta de ejercicio físico.

4. Las casas de fast food siguen reglas sanitarias
Aunque siempre hay excepciones a la regla, los locales de comida rápida no se caracterizan por ser los más pulcros. Por ejemplo, en las populares ventanillas para comprar la comida de paso en el auto, pueden entrar insectos y escombros que infecten los alimentos.

5. La carne de hamburguesa está llena de productos químicos peligrosos
Siempre existieron rumores sobre las hamburguesas producidas por reconocidas marcas de renombre mundial que apuntan a que la carne no es de vaca o está hecha sintéticamente con peligrosos químicos. Sin embargo, este hecho es poco probable ya que para obtener aprobación para comercializar, estos locales deben probar que sus métodos de elaboración de alimentos son seguros para sus clientes.

Efectos Negativos de la Comida Rápida

1) Densidad alta: Muchas calorías por porción

La comida rápida tiene una densidad de energía muy alta. Alrededor del 65 por ciento más que una dieta típica y dos veces tan alta que nos hace comer más de lo que se recomienda. La densidad de energía se refiere a la cantidad de calorías, un elemento que contiene el alimento en relación a tu peso. Los alimentos con alta densidad de energía confunden a los sistemas del cerebro de control del apetito, que se basan exclusivamente en el tamaño de las porciones.

Las personas engordan comiendo los tamaños de las porciones regulares, pero ya que la comida tiene una alta densidad de energía, las personas aumentan de peso. En términos evolutivos, el apetito humano fue diseñado para los alimentos bajos en densidad de energía. En otras partes del mundo en el que estos alimentos siguen siendo los alimentos básicos, la obesidad es prácticamente inexistente. Nuestros cuerpos nunca fueron diseñados para hacer frente a los alimentos de alta energía y densa que se consumen en Occidente. Esa es una razón importante por la cual la comida rápida contribuye tanto al aumento importante de la obesidad.

2) Obesidad y descontrol del apetito

Investigadores británicos del “Centro de Investigación del Consejo Médico de Nutrición Humana y de la London School of Hygiene and Tropical Medicine” han determinado reiterar que comer en McDonalds o KFC o Burger King, o cualquiera de esas marcas, las personas son más propensas a ganar peso y a convertirse en obesos. Esto se debe a que la comida rápida no sólo contiene muchas más calorías que los alimentos tradicionales, sino que también es muy probable que socave los sistemas habituales de control del apetito.

3) Arterias tapadas, corazón en riesgo

Otro hecho es que la comida rápida puede acelerar el riesgo de las personas de la obstrucción de las arterias que pueden conducir a ataques cardíacos. Los investigadores del “Veterans Administration Medical Center” en San Francisco han demostrado que un cierto tipo de grasa, llamada grasa oxidada, puede acelerar la acumulación de placa en las arterias. Y muchos tipos de comida rápida como hamburguesas, pizza y papas fritas están cargados de grasas oxidadas y re-usadas. La conclusión es las comidas rápidas tienen un alto contenido de grasas saturadas y carbohidratos de baja calidad, el pan blanco y un montón de soda. Nuestros cuerpos también necesitan tipos de grasas y fibras más saludables, pero no son esas precisamente. La comida rápida representa un patrón de dieta que es lo contrario de lo que se recomienda para un cuerpo sano.

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